La meditación, como por ejemplo la “Plegaria de la Serenidad”, nos transmitirá el valor para cambiar las cosas que necesitamos cambiar, la fuerza para aceptar aquellas que no podemos cambiar, y la perspicacia para distinguir las unas de las otras. Los problemas que tenemos en la vida son el reflejo de los asuntos que no hemos resuelto en nuestro interior. A medida que centramos más nuestro interior mediante la meditación, empezamos a ver nuestros problemas con otra perspectiva. Este proceso nos proporcionará una mayor fuerza interior, y nos permitirá enfrentarnos de verdad con nosotros mismos, con nuestro entorno y con nuestros problemas de una manera más clara, y con la mente más centrada. Desde esta nueva perspectiva, podremos realizar los cambios necesarios en nuestras vidas para lograr sentirnos más felices y más realizados.