
El emblema de FISU: la “Llama Eterna”, representa la consciencia interna iluminada que reside en el interior de cada uno de nosotros.
El emblema tiene nueve elementos: siete dentro de la llama y dos dentro del pebetero. La llama tiene siete gradaciones de color; cinco niveles más gruesos que representan los cinco elementos que forman el universo: Tierra, Agua, Fuego, Aire y Éter, los cuales son los correspondientes a los cinco sentidos físicos del hombre (vista, oído, olfato, gusto y tacto). La sección azul hacia el centro de la llama representa una manifestación principal de divinidad, y al igual que el azul del cielo, es omnipresente. El azul de la llama representa la primera o principal manifestación desde la cual el calor procede. Por último, el blanco, que está en el centro de la llama, simboliza la fuente de todo lo que precede a todas las cosas: la fuente de toda la creación, el todo, y la nada.
El pebetero Ghee tiene tres puntos simétricos que simbolizan la Trinidad, y dentro del propio pebetero está el Ghee o mantequilla clarificada que está relacionado con la pureza, o el proceso de purificación del alma que el aspirante Espiritual experimenta para encontrar la pureza dentro de sí mismo.
El diseño del pebetero Ghee simboliza la velocidad, de ese modo representa el aumento de la rapidez del Descubrimiento a través de los ejercicios que FISU recomienda personalmente.
Utilizamos nuestros sentidos físicos para comenzar el viaje hacia el interior, y al sumergirnos dentro de nosotros mismos, penetramos en los niveles más gruesos y alcanzamos los niveles cada vez más finos que residen allí.
La intensidad de la llama ardiente del Ghee representa el proceso purificador, que es el camino que el alma toma para su viaje a la realización personal – del grosor a la finura.
A través de la Meditación, abrimos nuestros Corazones y permitimos que estas energías más sutiles se conviertan en la fuerza que guía nuestras vidas, ya que viajamos del grosor a lo sutil, de lo externo a lo interno, y de la oscuridad a la luz, ¡realizándonos y admitiendo así, la Divinidad que realmente somos!
Resumen: