Meditación

Qué es la Meditación

La práctica de la meditación ha estado presente de diversas maneras desde hace más de 5.000 años y la primera vez que suscitó la atención del público fue en 1959, en los Estados Unidos. A finales de los años 60, miles de personas de todo el mundo practicaban ya distintos métodos de meditación.
 
En los primeros experimentos, los médicos descubrieron que durante la meditación, la tasa metabólica se reduce en un 16% en cuestión de minutos. Durante el sueño, la tasa metabólica normalmente disminuye sólo un 12%, durante un período de varias horas. Esto  quiere decir que la meditación proporciona de forma inmediata un estado de descanso mucho más profundo que el sueño. Estos datos tomaron aún más relevancia al descubrir que la mente está alerta y consciente durante el descanso, y que no hay pérdida de consciencia, como ocurre durante el sueño. A este estado se le denomina “alerta en descanso”.

Científicos de todo el mundo han estudiado los efectos de la meditación. Los resultados de estos estudios han aparecido  en numerosos boletines científicos y han sido publicados en cientos de periódicos y revistas. Por ello, el interés sobre la meditación ha aumentado con el tiempo. Estos estudios científicos ofrecen una visión del hombre con una mente más clara,  saludable y libre de tensión, ansiedad y estrés.

El hombre, sin embargo, busca constantemente la felicidad fuera de sí mismo, mientras que la solución consiste en centrarse en su interior utilizando la meditación como herramienta.

La gente piensa que la meditación implica concentración, una dieta a base de arroz integral,  determinadas posturas de yoga y aspirar a caminar sobre carbón ardiendo y a dormir en camas de clavos. Por el contrario, la meditación es una muy sencilla y profunda manera de dirigir nuestra atención de la superficie a la parte más recóndita de la mente.

La meditación tiene la capacidad de proporcionarnos la fuerza y la  perspicacia para cambiar nuestras vidas de manera constructiva y adquirir un punto de vista sobre la vida más holístico. 

La meditación es  agradable.

Uno de los aspectos más placenteros de la meditación es la sensación de profunda relajación que experimentan el cuerpo y el sistema nervioso central.

La meditación alivia el estrés y la tensión de la vida cotidiana y nos enseña a relajarnos fácilmente y sin esfuerzos. Sólo tenemos que dedicarle 20 ó 30 minutos, dos veces al día. 

A través de la profunda relajación que se experimenta durante la meditación, el cuerpo disfruta de un nivel de relajación que se encuentra muy por encima del nivel mínimo de descanso durante el sueño. En consecuencia, el sistema nervioso central se ve inmensamente enriquecido y a su vez mejora su salud.

No obstante, la meditación es mucho más que una forma de relajación. Llega mucho más adentro, más allá de la mente consciente y subconsciente y empieza a absorber las energías más sutiles que se encuentran en los niveles más profundos de la mente superconsciente. Aquí se halla una fuente infinita de energía, energía pura que llevamos a las áreas estructuradas de la mente, y, al mismo tiempo, infundimos aquellas energías más sutiles a los niveles más esenciales del subconsciente.

Ahora comienza el cambio verdadero. Aunque la relajación se puede lograr mediante muchos métodos –la mayoría temporales–, nuestro sistema de meditación se centra  en los tres aspectos del hombre –cuerpo, mente y espíritu– creando armonía entre estos niveles y poder encontrar, de esta manera, nuestra propia integración.

Naturalmente, los beneficios que recibimos cuando todos nuestros aspectos trabajan en armonía unos con otros son infinitos. Esto nos ayudará a mejorar nuestra salud, nos evitará enfermedades y nos resolverá los problemas mentales y emocionales, además de los problemas del corazón.

Los beneficios que aporta a la mente son tales como la neutralización de los cambios de humor o la adquisición de una mente más clara y de una mejor memoria. Las preocupaciones constantes se alivian en la medida en que sacamos la fuerza de nuestro interior para enfrentarnos a los retos cotidianos.

Disfrutar de los beneficios físicos de la meditación es sólo el principio. No sólo gozaremos de una mejor salud a medida que la meditación nos aporte poderosas energías curativas, sino que además los beneficios emocionales y psicológicos que nos proporcionará, serán innumerables.

Todos hemos tratado de encontrar mayor fuerza interior en algún momento de nuestras vidas, pero, en general, a la mayoría de nosotros nos resulta una tarea difícil. En la meditación, esa fuerza nos llega espontáneamente desde las profundidades de la mente. La fuerza es una cualidad de la mente que encontramos en los niveles más profundos de ésta cada vez que nos sumergimos en nuestro interior mediante la meditación.

¿Quieren ser más positivos? Pueden lograrlo, pero no se limiten a usar solamente la mente consciente y subconsciente. Tienen que ir más allá hasta llegar a la mente superconsciente, donde se hallan las energías más sutiles. A medida que la mente adquiere más fuerza mediante la infusión de dicha sutilidad a los niveles más esenciales, es decir, las zonas subconscientes y conscientes de la mente, se convierte en una herramienta más positiva y poderosa que nos ayudará en todos los aspectos de nuestras vidas.

A través de estos procesos se sentirán más realizados y, por tanto, tendrán una mayor confianza en ustedes mismos y una mayor autoestima, cualidades de las que, lamentablemente, muchas personas carecen.

El despertar las profundidades de la mente encierra otro propósito importante. Los niveles más profundos de la mente tienen cualidades de las que sólo hemos oído hablar, o hemos sido testigos alguna vez en nuestras vidas. Estas cualidades son la intuición y la conciencia. Se trata de particularidades de la mente que normalmente están fuera de nuestro alcance, pero cuando se practica la meditación de forma regular, dichas cualidades comienzan a destacarse.

La intuición es una cualidad muy poderosa que no sólo nos ayuda en nuestras acciones diarias, sino que además nos permite adquirir una perspectiva de la vida totalmente diferente. Es como si nos proporcionara una mejor visión, percepción y conciencia. Otra de sus particularidades es que llegamos a entender mejor las cosas en muchos aspectos de nuestras vidas.

Mediante estos procesos, llegamos a encontrar una mayor paz espiritual.  Vivir la vida en paz significa estar en plena armonía con nosotros mismos y con nuestro entorno. Entonces, el mundo adquiere otro sentido para nosotros. Nuestra vida se ve enriquecida y disfrutamos de ella cien veces más.

A este proceso se le denomina “descubrimiento espiritual”: descubrir el Yo más superior o verdadero. No se trata sólo de relajación; la relajación no es lo único que necesitamos, también necesitamos estar realmente en contacto con nosotros mismos.

Nuestro derecho divino es ser felices. Esto es lo que siempre nos han enseñado y nos dicen las escrituras, pero no nos explican cómo. Ese es el problema.

Sus vidas pueden llegar a estar rebosantes de felicidad y alegría, y llevarles a experimentar una vida totalmente dichosa. ¿Por qué no? ¿Quién ha dicho que no pueden lograrlo?

Todo ello se puede alcanzar fácilmente mediante la meditación: proceso sistemático en el cual nos sumergimos en nuestro interior para encontrar una conciencia superior que podemos incorporar a nuestra vida cotidiana. Puesto que, en realidad, ya está ahí y sólo se necesita la llave de la puerta. La meditación es esa llave y ya es hora de que abran la puerta con la ayuda de un instructor.

El instructor

Si quisieran recibir clases de piano, acudirían a un instructor de piano, por sentido común. Por tanto, si buscan el descubrimiento espiritual, necesitarán acudir a un instructor espiritual.

Aprender a meditar a través de un libro es posible, pero difícil, porque el libro no tiene la respuesta a todas nuestras preguntas.

Sin embargo, cuando se tiene un trato directo con una persona, en este caso con un instructor, el progreso es mucho más rápido. El instructor conoce el camino y sus dificultades y les puede guiar con cariño para que no se tropiecen o se caigan. El ser humano necesita trato humano y, por ello, el sistema FISU se basa en la orientación por medio de un instructor espiritual.

Dicho sistema fue concebido por el Maestro espiritual Gururaj Ananda Yogi. En este sitio web podrán leer su biografía. En la actualidad, desde que éste abandonó el plano físico, la organización está dirigida por Rajesh Ananda y Jasmini Ananda, instructores espirituales de FISU que residen en el Reino Unido.

A cada una de las personas que viene a aprender nuestro método, se le recomiendan –de forma individual y personal– los ejercicios que debe practicar según la vibración particular de cada persona. Este método es único y es el factor clave del éxito de nuestro programa. Consulte el apartado “Sobre la Meditación”, en “Ejercicios personales”, donde se explica el proceso en mayor profundidad

Los instructores espirituales poseen una gran sabiduría y su función es la de guiarles a lo largo del camino. Ellos no recorren el camino por ustedes, eso lo tienen que hacer ustedes mismos, aunque sí les proporcionan las herramientas para que lo hagan solos, y les orientan, ya que ellos lo han recorrido primero. 

El trabajo de los instructores se graba y se escribe y esto constituye la base de futuras investigaciones en caso de que el aspirante desee aprender más sobre la filosofía que sustenta nuestra enseñanza. Por supuesto que también pueden aprender a meditar únicamente con el fin de disfrutar de los beneficios de la relajación, sin pretender llegar más allá. También es una buena opción. Sin embargo, la mayoría de las personas enseguida se dan cuenta de que la meditación es mucho más que una técnica de relajación

La filosofía y el método de enseñanza que FISU ofrece constituyen un sistema de apoyo tanto  para el aspirante, como para el que tiene una mente curiosa o el que va en busca de la verdad. Se trata de enseñanzas que pueden incorporar a sus vidas y tomarlas en cuenta para su propia evolución

FISU es una organización benéfica, aconfesional y no sectaria, con sede en el Reino Unido. A ella acuden personas de distintas ideologías y religiones, además de ateos y agnósticos.

Nuestro método de enseñanza se encuentra disponible en varios centros residenciales y no residenciales de distintos países.

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