
La individualidad de las personas no sólo se confirma por medio del ADN, sino que se puede confirmar con más facilidad mediante las huellas dactilares.
Como colectivo, sabemos, aun de forma inconsciente, que todos somos hermanos. Todas las filosofías y religiones lo afirman.
A lo largo del proceso de desarrollo personal durante el cual se forja nuestra individualidad, conservamos cierto control sobre éste gracias al libre albedrío.
Por tanto, se nos debe instruir en la meditación y el desarrollo espiritual como personas individuales.
A cada meditador que quiere formar parte de las enseñanzas FISU se le recomienda una serie de prácticas individuales, basando dichas prácticas en sus propias vibraciones.
El mantra para cada persona refleja la vibración personal de cada uno, su individualidad.
También disponemos de técnicas especiales para niños y mujeres embaraza.